El volumen de apuestas, el impacto del IVA del 19% y las proyecciones de crecimiento consolidan al iGaming como el principal motor de la industria regulada en Colombia.
Colombia se ha caracterizado por contar con una industria del juego consolidada a nivel regional. Sin embargo, en los últimos años, el segmento onlinese ha convertido en el eje estructural del mercado regulado de juegos de suerte y azar. El iGaming concentra una proporción creciente del volumen total apostado y marca el ritmo de expansión económica del sector.
Cabe mencionar que, entre enero y marzo de 2025, los juegos operados por internet registraron apuestas superiores a $4.6 billones, siendo los eventos deportivos la categoría de mayor preferencia. Este nivel de operación trimestral confirma un cambio estructural en los hábitos de consumo y en la forma en que los usuarios interactúan con la oferta legal.
Esta dinámica refleja un entorno regulatorio que, desde la legalización del juego onlineen 2016, ha proporcionado estabilidad jurídica y condiciones claras para la inversión. Ese marco permitió que operadores nacionales e internacionales desarrollaran plataformas robustas, ampliaran su base de usuarios y consolidaran una oferta diversificada.
SALTO TRIBUTARIO
Este desempeño tuvo un impacto fiscal significativo. Durante 2025, el juego onlinetransfirió cerca de $361.948 millones al sector salud, reafirmando su papel como fuente estructural de financiación pública. El canal digital se consolidó como uno de los pilares del recaudo dentro del monopolio rentístico de los juegos de suerte y azar.
El año 2025 marcó, además, un punto de inflexión con la entrada en vigencia del IVA del 19 % aplicado a las recargas realizadas por los jugadores. La medida, adoptada en el marco de disposiciones fiscales extraordinarias, incorporó plenamente al juego digital dentro del esquema general del impuesto al valor agregado, alterando de forma sustancial la relación tributaria entre el Estado, los operadores y los usuarios.
Según cifras oficiales, los operadores realizaron transferencias superiores a $1.3 billones por concepto de IVA, con un promedio mensual por encima de los $120.000 millones. Este nivel de recaudo posicionó al canal onlinepor encima de varios segmentos presenciales, evidenciando su peso estructural dentro del sistema de financiamiento público.
La incorporación del IVA redefinió la estructura fiscal del sector digital y elevó los estándares de formalización. No obstante, también introdujo nuevas presiones sobre la rentabilidad operativa y la competitividad frente a plataformas ilegales.
MERCADO MADURO
Desde el plano operativo, el IVA encareció las recargas y redujo márgenes netos, obligando a los operadores legales a ajustar promociones, bonos y estrategias comerciales. Algunos actores advirtieron que la medida podría trasladar parte de la demanda hacia canales informales.
Sin embargo, los primeros balances muestran que la demanda se mantuvo elevada y el volumen de operaciones no registró caídas significativas. El escenario reciente evidencia que el mercado colombiano alcanzó un grado de madurez suficiente para sostener crecimiento incluso bajo un esquema tributario más exigente.
En palabras del presidente de Coljuegos, Marco Emilio Hincapié, los juegos operados por internet siguen siendo uno de los pilares de la industria y la entidad no descansará en la lucha contra los ilegales y en la promoción del juego legal y responsable como motor del desarrollo del país.
VENTAJA COMPETITIVA
El juego digital colombiano se ha posicionado como una de las piezas centrales del mercado regulado latinoamericano. Sus ingresos superaron los USD 1.400 millones en 2025, ubicando al país entre los mercados más relevantes de la región en términos de iGaming formal.
El impacto también se refleja en la economía nacional. Cifras recientes indican que el juego digital representa alrededor del 0,18 % del Producto Interno Bruto colombiano, un indicador que confirma su integración dentro de la economía digital formal y su peso frente a sectores tradicionales.
A nivel regional, diversos análisis sitúan a Colombia como uno de los mercados con mayor participación relativa dentro del iGaming sudamericano. En un entorno donde países como Brasil avanzan en procesos de regulación y otros aún operan en marcos híbridos o parciales, el modelo colombiano exhibe una década de experiencia normativa que le otorga ventaja competitiva.
HORIZONTE 2026
Las proyecciones para 2026 refuerzan esta tendencia. Estudios sectoriales estiman que el Gross Gaming Revenue (GGR) podría situarse entre USD 2.300 y USD 2.500 millones, con tasas de crecimiento anual compuesto entre 8 % y 10 %.
En ese horizonte, Colombia podría representar hasta una cuarta parte del ingreso bruto regional del iGaming hacia 2028, consolidando su rol como nodo clave dentro de la expansión latinoamericana.
Este crecimiento esperado se apoya en una base de usuarios consolidada, mayor penetración móvil, expansión de métodos de pago digitales y un entorno institucional que combina control con previsibilidad regulatoria. El desafío hacia adelante será equilibrar presión fiscal, competitividad y sostenibilidad del mercado formal.
MODELO CONSOLIDADO
El liderazgo del juego onlinecolombiano no se explica únicamente por el volumen apostado ni por el recaudo fiscal. Se sustenta en una arquitectura regulatoria que ha sabido integrar crecimiento económico con supervisión institucional.
El escenario reciente muestra un sistema con suficiente volumen económico y capacidad operativa para avanzar hacia esquemas más visibles de prevención, formalización y gestión del riesgo del jugador. En un contexto regional donde varios mercados aún enfrentan incertidumbre normativa, Colombia consolida un modelo que combina expansión digital, aportes fiscales significativos y estabilidad jurídica.
El iGaming es la columna vertebral de la industria regulada. Y, al menos por ahora, todo indica que continuará marcando el liderazgo latinoamericano del sector.











































