El home-office obligado, provocado por la pandemia del coronavirus, sumado al resto de los gastos que las familias deben enfrentar día a día, ahora suma otro problema: un virus que ataca fuertemente a los equipos tecnológicos de nuestros hogares.
El ransomware es un tipo de malware que generalmente se recibe a través de un enlace inseguro o un archivo infectado. Se abre paso en su sistema y encripta sus datos para bloquearlos. Si las personas quieren recuperar su información, deberán pagar y esperar que el atacante los desbloquee.
Según estudios, los ataques de ransomware están en alza, en el último año han aumentado un 750 %. En promedio, el costo de estos ataques es de 133 000 dólares para las empresas y 2500 para los individuos. Aunque las víctimas realicen el pago, solo el 47 % recuperan sus datos.
En este contexto, durante mayo de este año, aumentaron un 82 % las ventas en productos como pen drives o discos externos, destinados a proteger los archivos más importantes de nuestros equipos, respecto al mismo periodo de 2020.
“Es un buen momento para economizar gastos sin tener que comprar equipos nuevos e invertir en productos como discos ópticos, SSD y demás de almacenamiento, que son tendencia actualmente en el mundo corporativo, por sus múltiples beneficios, seguridad y bajo costo, para el resguardo de los equipos de los empleados”, sostiene Gabriela Toscanini, Sales Manager LAR South de Verbatim.











































