Aunque los detalles aún no se han hecho públicos, la propuesta contempla la creación de una zona de juego en la planta baja, que incluiría un casino y un bingo, ocupando el espacio que antes albergaba la zona de atención al público. Las plantas superiores del edificio se convertirían en un hotel. Según la normativa urbanística, ambas actividades serían perfectamente viables en esta ubicación.
La propiedad del edificio pasó a manos del BBVA como resultado del proceso de reestructuración del sector financiero. A pesar de los rumores y las especulaciones, el BBVA aún no ha formalizado el proceso de venta.
El edificio, que lleva cerrado y abandonado desde diciembre de 2020, ha ido deteriorándose gradualmente en los últimos meses, con puertas tapiadas, grafitis y una acumulación de suciedad en su exterior. Esta situación ha llevado a un aumento en la presión para encontrar un nuevo propietario que pueda revitalizar este importante espacio en el corazón de Tarragona.
El edificio es un símbolo del poder que tenía el sector financiero en la ciudad. Fue testigo de cerca del proceso de fusión entre CaixaTarragona, Caixa Catalunya y Caixa de Manresa. Parte de las oficinas se trasladaron a Barcelona como resultado de esta fusión.
En 2013, la Diputació de Tarragona adquirió las dependencias adyacentes, que albergaban un auditorio y las oficinas de Base. Finalmente, en 2020, todos los empleados de la entidad financiera se mudaron y la oficina cerró definitivamente.
El futuro del edificio histórico de Caixa Tarragona como un posible casino y hotel es una noticia emocionante que podría traer nueva vida a este emblemático lugar. Sin embargo, hasta que se formalice la venta y se revelen más detalles, permaneceremos atentos a su evolución y a las posibles transformaciones que podrían revitalizar esta ubicación única en Tarragona.











































