El bienestar es una búsqueda colectiva e individual que está en pleno auge, ya que de una forma u otra cada persona desea estar en sintonía con la salud física, emocional y el manejo de la armonía en estos tiempos en el cual las actividades se volvieron puertas adentro y es necesario que la creatividad, el ejercicio y la diversión sean parte de cada día.
En este contexto de pandemia, muchas fueron las personas que iniciaron nuevos hobbies y el gaming no estuvo ajeno a ese crecimiento. En este contexto, se ha descubierto que los juegos que incluyen componentes sociales tienen beneficios positivos en el bienestar psicológico del jugador al proporcionarle un espacio virtual para pasar el rato con amigos o conocer gente en línea, lo que conduce a una mayor cercanía e intimidad.
Los juegos sociales como “Among Us”, “Call Of Duty” también pueden fomentar un comportamiento más prosocial. Las investigaciones han descubierto que los juegos cooperativos, como “Overcooked” o “Portal 2”, podrían promover más empatía y un comportamiento cooperativo fuera del juego tanto para niños como para adultos.
“Debido al cambio masivo y repentino al trabajo desde el hogar, así como los impactos de la pandemia en el estilo de vida, es importante comprender que cada persona puede estar lidiando con el aislamiento social, estar expuesto a mayor estrés, mayor ansiedad y agotamiento emocional y para ello es fundamental realizar actividades que distiendan y se incluyan en grupos”, detalló Luciana Vainstoc, psicóloga.
En este sentido, el gaming juega un rol fundamental ya que genera pertenencia al participar de partidas en red y también una distención vital para llevar la mente a otro lugar y dependiendo el tipo de juego y gustos personales permitirse un viaje a otros espacios físicos y plantearse nuevos desafíos.
Al igual que con otras actividades, la moderación es clave. Si se juega de forma obsesiva, los juegos tienden a tener un efecto perjudicial. De hecho, los “jugadores moderados” tienen una mejor salud mental y funcionamiento psicosocial en comparación con los que no juegan o los que juegan en exceso en detrimento de otras áreas de la vida, como las relaciones, la escuela, el trabajo y el sueño.
Los videojuegos no son la solución definitiva para superar los desafíos de la pandemia. Pero, junto con otras actividades creativas, un poco de juego puede brindar el impulso que necesita.











































