El Proyecto de Ley del Senado 860 busca eliminar las operaciones de estos casinos y establecer controles más estrictos sobre las empresas que operan en mercados offshore a partir del 1 de julio de 2025.
- Prohibición de casinos de sorteos: El proyecto de ley propone prohibir cualquier concurso en línea que simule juegos de azar o apuestas deportivas y que utilice un sistema de doble moneda para distribuir premios en efectivo.
- Sanciones a entidades asociadas: Instituciones financieras, procesadores de pagos, afiliados y proveedores de contenido de juegos también estarían prohibidos de apoyar operaciones de sorteos en línea.
- Restricciones a operadores en mercados no regulados: El proyecto de ley también busca prohibir la emisión o renovación de licencias a entidades que acepten ingresos de mercados negros, incluyendo jurisdicciones en listas negras por lavado de dinero y países designados como patrocinadores del terrorismo por el gobierno de EE.UU.
Contexto y reacciones
Esta propuesta surge en medio de una creciente oposición a los casinos de sorteos en 2024, incluyendo casos judiciales y acciones de reguladores estatales. Además, otros estados como Mississippi y Nueva York han presentado proyectos de ley similares para prohibir estos casinos.
Mientras tanto, Maryland también está considerando la legalización de los casinos en línea. El Proyecto de Ley 17, presentado por la delegada Vanessa Atterbeary, busca legalizar y regular el juego en línea en el estado. Este proyecto ha generado debates sobre el posible impacto en los casinos físicos y la economía local.
Implicaciones para la industria
La aprobación del Proyecto de Ley 860 podría tener un impacto significativo en la industria del juego en línea, especialmente para las empresas que operan en mercados no regulados o que utilizan modelos de negocio de sorteos. Las restricciones propuestas podrían llevar a una reevaluación de las estrategias comerciales y a un mayor cumplimiento de las regulaciones estatales y federales.
Este desarrollo refleja una tendencia más amplia en los Estados Unidos hacia la regulación más estricta de las operaciones de juego en línea y la protección de los consumidores contra prácticas potencialmente engañosas o ilegales.











































